Santiago de Chile - Veinticinco personas fueron detenidas hoy tras los desórdenes que ocurrieron durante el acto central por el 31 aniversario del golpe militar de 1973 en Chile, mientras el ex dictador Augusto Pinochet aguarda la decisión sobre si será interrogado por crímenes de la Operación Cóndor.
Más de 5 mil personas participaron hoy de la marcha convocada por la Asamblea Nacional de los Derechos Humanos en homenaje al ex presidente Salvador Allende y a las víctimas del golpe de estado del 11 de septiembre de 1973.
La marcha partió desde el centro de Santiago, pasó por el palacio de La Moneda y por el monumento a Allende, y concluyó en el Memorial del Detenido-Desaparecido ubicado en el Cementerio General.
Durante la marcha, que comenzó en la Plaza Los Héroes, se registraron desórdenes cuando un grupo de encapuchados, la mayoría adolescentes, comenzó a arrojar piedras y bombas Molotov contra las fuerzas especiales de Carabineros apostadas en el Cementerio General. El prefecto de Carabineros, coronel Eduardo Muñoz, sostuvo que los responsables de los desmanes "son los mismos de siempre, que no vienen a ver a sus familiares, a sus seres queridos, sino a hacerse notar por intermedio de la violencia".
La policía lanzó gases lacrimógenos y activó los carros hídricos -que incluso ingresaron al camposanto- para reprimir a a los manifestantes "violentos" .
Pinochet, que al mando del Ejército encabezó el golpe que terminó con el gobierno constitucional de Allende, permaneció hoy en su residencia del acomodado barrio La Dehesa, donde lo visitaron unos pocos adherentes.
Su vocero, el general retirado Guillermo Garín, evitó referirse a la actual situación judicial del ex dictador, desaforado e investigado por violaciones a los derechos humanos y enriquecimiento ilícito. "Desde hace ya bastante tiempo celebramos con bastante sencillez" el aniversario del golpe, se limitó a decir el vocero.
"Esta marcha tiene para nosotros un alto sentido y significado porque es un respaldo masivo a la lucha por la verdad y la justicia que por más de 30 años hemos intensificado con el apoyo de la gran mayoría de los chilenos", dijo la presidenta de la Asamblea por los Derechos Humanos, Julia Urquieta. En el sector oriente de Santiago, sobrevivientes de Villa Grimaldi recordaron a las cientos de personas que murieron o fueron desaparecidas en ese centro clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó hasta 1979.
Rodrigo del Villar expresó que la justicia siempre va a ser "insuficiente en este tipo de cosas" . "Para nosotros, va a haber justicia cuando se sepa qué pasó con todos los compañeros y compañeras, dónde quedaron sus cuerpos, quiénes son los responsables y que éstos sean castigados", agregó.
El Ejército, en tanto, realizó a primera hora de hoy en la Escuela Militar una misa presidida por el vicario castrense, Pablo Infante, quien dijo orar "por Chile, su Ejército y por todos los caídos el día 11 de septiembre de 1973". Infante pidió que Chile "se vea cada vez más fortalecido, como una nación soberana, con un futuro promisorio y con un Ejército querido y respetado por cada uno de los chilenos".
El jefe del Ejército, general Juan Emilio Cheyre, se trasladó desde la ciudad argentina de Bariloche, donde participaba en una reunión militar del Mercosur, hasta Osorno, para asistir a un acto litúrgico en uno de los dos regimientos de la zona.
Por su parte, la oposición derechista tomó distancia de la emblemática fecha y de la figura del ex dictador. El alcalde de Santiago y probable candidato de la derecha a la presidencia, Joaquín Lavín, dijo hoy que para él "éste es un día más". "Pienso que ha pasado ya mucho tiempo, 31 años de eso, y éste para mí al menos, y para los que estamos en esta reunión, es un día más", manifestó Lavín.
Renovación Nacional y Unión Demócrata Independiente (UDI) declararon que "este ha sido simplemente un día de trabajo más" . "Es 11 de septiembre y los que quieran conmemorarlo de una forma u otra tienen todo nuestro respeto, pero para mi en lo personal, éste es un día más de trabajo", expresó Lavín.
Del mismo modo se manifestaron los presidentes de ambas colectividades políticas, Sergio Diez y Jovino Novoa, quienes fueron funcionarios de la dictadura militar, y aseguraron que "el 11 de septiembre de Estados Unidos es el que ahora debe preocuparnos por la amenaza que representa para todos el terrorismo".
El gobierno realizó a su vez una sesión de gabinete en Cerro Castillo, 140 kilómetros al oeste de Santiago, encabezada por el presidente Ricardo Lagos, para delinear los 18 meses que restan de su mandato. Lagos dijo que el hecho de que la reunión se realizara el 11 de septiembre fue "una coincidencia" . "Creo que es positivo que una fecha que fue emblemática, desde el punto de vista de un país dividido, nos plantee entonces trabajando cosas que tienen que ver con el futuro", agregó.
ANSA